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¿Contratista o empleado?

  • 24-08-2017
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¿Contratista o empleado?

Existe una gran diferencia entre un contratista y un empleado. Aquí esbozamos las razones que te ayudarán a elegir qué contrato firmar con tu nuevo colaborador.

La contratación de servicios puntuales o temporales ofrece grandes beneficios tanto para la empresa como al trabajador independiente. Y si bien existen ciertos riesgos asociados, el contrato de prestación de servicios ofrece la protección necesaria para que no exista confusión alguna acerca de los servicios pactados y la naturaleza de la relación contractual.

Con todo, no siempre es claro cuándo debería usar un contrato de prestación de servicios o un contrato de trabajo, por lo que creo útil esbozar los lineamientos que te ayudarán a elegir cuál de estos contratos necesitarás firmar con tu nuevo contratista o empleado.

Antes que todo, el contrato de prestación de servicios no es para empleados. Existe una gran diferencia, tanto legal como operativa, entre un contratista y un empleado. Los contratistas tendrán más autonomía sobre cómo realizar su trabajo, pero al mismo tiempo tendrás menos responsabilidades frente a ellos de las que tendrías respecto de tus trabajadores.


¿Necesito un contratista o un empleado?

A veces, la diferencia entre un contratista y un empleado es bastante obvia. ¿Alguien viene a tu casa y remodela tu cocina? Ese es un contratista. ¿El joven que te vendió un cortado esta mañana? Seguramente es empleado de ese café.

Pero, ¿qué pasa si estás contratando a alguien para escribir cierto contenido para tu empresa? ¿Qué pasa si esa persona trabaja fuera de tu oficina? ¿Qué pasa si ni siquiera tienes una oficina? ¿Qué pasa si, como empleador, provees todos los materiales necesarios para que se realicen los trabajos? ¿Y qué pasa si esa persona quiere asistir a la fiesta de navidad de la empresa?

Características de un trabajador (o cuándo NO usar un Contrato de Prestación de Servicios)

Cuando contrates a alguien para tu empresa, debes preguntarte: ¿podré controlar las horas de trabajo o vacaciones de esta persona?¿tendré la última palabra respecto en qué es lo que hará y cómo pretende hacerlo? ¿será contratada esta persona por un plazo indefinido? ¿tendré que proveerle de los suplementos necesarios para hacer su trabajo? Si respondiste sí a estas preguntas, las probabilidades son que estés hablando de un empleado y no de un contratista, por lo que deberás firmar un contrato de trabajo con éste.

El contrato de trabajo es un acuerdo entre un trabajador que se compromete a prestar servicios bajo la dependencia de un empleador, a cambio de una remuneración. Esta relación de subordinación o dependencia se traduce en la facultad o poder del empleador de dar instrucciones u órdenes al trabajador, lo que claramente se contrapone a cómo un contratista desempeña sus labores.

Características de un contratista

Los contratistas gozan la mayoría de las veces de plena autonomía en las ejecución de sus servicios. Profesionales como los dentistas, contadores, y maestros son contratistas y generalmente, si es que estás contratando a un contratista, significa que sólo tendrás control sobre el resultado, no respecto de cómo se realiza el trabajo.

Y aunque algunos contratistas pueden ser contratados de forma más permanente, frecuentemente son contratados para un solo trabajo, ya sea escribir un comunicado de prensa, testear la versión beta de tu nuevo sitio o redecorar las oficinas de tu empresa.

Si es que estás pensando en contratar a un contratista, te recomendamos usar el Contrato de Prestación de Servicios de LexGo. En el, puedes especificar los términos y condiciones del trabajo, la forma de pago, y el tiempo estimado que tomarán los trabajos y mucho más. Te tomará solo unos minutos completarlo!

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